noviembre 19, 2005
Alemania 0, Costa de Marfil 1.
Junio 6, 2006.
Múnich.
Inauguración Alemania 2006.
Las ceremonias inaugurales son odiosas, siempre. El folclor germano que esta mañana escenificaron doscientos bailarines habla poco de la Alemania contemporánea y mucho de la Alemania de Núremburg. Suplir el alzacuello de la diplomacia por la cópula ensangrentada de los halcones peregrinos, que se aman a punta de chillidos.
Era de esperarse; Alemania perdió ante Costa de Marfil. Lo que sorprende es el flojo rendimiento de Didier Drogba, pese a que hizo nudos en las piernas de los alemanes y logró la anotación en un remate espeluznante. Está cansado. En la conferencia de prensa supimos por qué:
Hace quince días, tras el festejo del bicampeonato del Chelsea en la Premier League, Didier se escapó a la finca del abuelo en las colinas de Newcastle, donde se atascó de bayas, emparedados y tarros de ron. Su presencia atrajo a algunos vecinos y ahuyentó a los parásitos del sótano. En agradecimiento, trepado en un armazón de cáñamo, reparó la chimenea del abuelo con malabares muy suyos. Todo a escondidas de Mourinho.
Que si Mourinho lo pilla le rescinde el contrato, le saca una muela con el desarmador Powerful Pete que lleva en el bolsillo, que ya no se fabrica más, y ante la menor queja es capaz de robar al marfileño una muestra de sangre, decantarla con ayuda de un poderoso microscopio y estropear la helicoide de su DNA para el desprestigio de generaciones.
. . . . . . . . . . . . . .
Comentarios a:
mr_phuy @ mail.com
noviembre 13, 2005
Argentina 2, Inglaterra 3
Noviembre 12, 2005.
Ginebra.
Después de muerto, Román Riquelme seguirá alimentándose de ayeres y repulsiones, andará bajo la lluvia como un tipo cualquiera y arrugará su gabardina en el empedrado húmedo. En vida, dirán, fue un driblador maravilloso y ocasional, metía pelotas en el esfínter de los rivales con un agitar de costillas y lanzaba esos free kick como un sabotaje sobre los porteros, haciéndoles goles. Y si no les hacía goles, dirán, les dejará dolida la cervical o floja la panza o chueco el karma.
Será un muerto feliz, Román, futbolista famélico. No abundan los muertos felices y son pocos los que gozan de tal privilegio pese a la dislexia, según reportes de un teólogo forense cuyo nombre y nacionalidad rubricarán su lápida. La Teología Forense tiene como objeto de estudio el instante en que los saberes de la ciencia entregan la estafeta a las corazonadas de Dios, siempre que éste no haga el oso y la deje caer como sucedió a las velocistas norteamericanas del 4 x 400.
Brasil competirá consigo mismo para ganar el Mundial 2006. En el segundo vagón se acompañan respetuosamente Argentina, Francia e Inglaterra, saludando con nervio a un grupo de peregrinos con boleto en mano: Italia, Holanda, Suecia y México. Nota para coleccionistas: por primera vez, Alemania es un polizonte abordo.
A partir de la exhibición de ayer en Ginebra, sitio lúcido, Inglaterra se constituye sin saberlo y Argentina enamora, nuevamente. Cierto, falta Verón, el archidiácono bulboso, y Aimar con sus chisguetes ligeros. Pero el vagón avanza. Javier Zanetti resquebraja los témpanos, Carlos Tévez trepa las colinas en una motocross, Javier Saviola siempre adeuda y Hernán Crespo —hecho de poleas y andamios— es un sacerdote en el área rival. No obstante, los argentinos arrastran un duelo de cuatro años y siembran toda esperanza en Román, la más hermosa de sus glándulas.
. . . . . . . . . . .
Comentarios a:
mr_phuy @ mail.com